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Por: Padre
Javier Giraldo.
Bogotá, Colombia, 17 de diciembre de 2009
Mr. Paul Gigot
Editor of the Editorial page : wsj.ltrs@wsj.com
The Editor
1211 Avenue of the Americas
New York, NY 10036
Anastasia O'Grady : O'Grady@wsj.com
De toda consideración.
Quiero referirme al artículo aparecido en su
diario el 14 de diciembre de este año, suscrito por la periodista Mary
Anastasia O'Grady, que lleva por título: "Las FARC y la ‘Comunidad de
Paz'. En otra ocasión, su diario acogió mi carta de protesta por una
calumnia similar (22 de junio de 2001) y espero que ahora rectifique también la
repetición de la misma acción difamatoria.
La autora de la calumnia se apoya en una
entrevista que le hizo al desertor de las FARC alias ‘Samir', quien está
albergado en un cuartel del Ejército colombiano desde noviembre de 2008
violando toda norma legal y desde allí se ha puesto al servicio de una
estrategia mediática, dirigida desde hace 13 años por esa misma brigada militar
(la Brigada XVII)
para destruir la Comunidad
de Paz de San José de Apartadó, combinando masacres, desapariciones,
extorsiones, desplazamientos forzados masivos, abusos sexuales, destrucción de
viviendas y cultivos, bombardeos a población civil, creación de estructuras
paramilitares, montajes judiciales y otros crímenes (más de 750 crímenes hemos
denunciado), con campañas difamatorias que miran a justificar todos esos
horrores y a ocultar la culpabilidad del Gobierno en todas esas atrocidades. La fuente que respalda a la autora de la
calumnia, quien según los militares se llama "Daniel Sierra Martínez", comenzó
su campaña difamatoria contra la
Comunidad de Paz el 28 de mayo de 2009 bajo la dirección del
ex Ministro del Interior del Presidente Uribe, el Señor Fernando Londoño Hoyos,
ampliamente conocido por su falta de ética que le ha valido varias condenas
judiciales y su mismo retiro del cargo ministerial. Luego de prepararse durante
6 meses elaborando todo tipo de falsedades en la Brigada XVII del
Ejército, donde se han elaborado centenares de falsas acusaciones contra la Comunidad de Paz,
falsedades que son investigadas hoy por la justicia colombiana y por tribunales
internacionales, el Señor Sierra Martínez no ha cesado en delante de hablar por
emisoras repitiendo las mismas falsedades, a pesar de que la Comunidad de Paz emitió
un comunicado en el cual responde a una por una de sus mentiras, comunicado
cuya copia anexo a esta carta.
Usted se preguntará por qué los medios de
comunicación en Colombia han difundido las falsedades del Señor Sierra. Es
triste decirlo, pero los grandes medios en Colombia tienen como prioridad
respaldar al actual Gobierno y en el ataque a las Comunidades de Paz, así como
a muchos movimientos sociales y organizaciones populares, los intereses de este
Gobierno son evidentes. Dentro del actual conflicto que vive Colombia, este
Gobierno, como todo el mundo lo sabe, ha optado por una solución militar y
violenta. Las comunidades que han optado por no dejarse involucrar en la guerra
son deslegitimadas por el Gobierno, como lo ha sido la Comunidad de Paz de San
José de Apartadó. La única manera de atacarlas que tendría una apariencia
legal, sería probando que esas comunidades o movimientos trabajan con la
guerrilla. El Presidente Uribe lanzó 5 acusaciones falsas contra la Comunidad de Paz de San
José de Apartadó el 20 de marzo de 2005, tratando de hacer creer que la Comunidad era
colaboradora de la guerrilla, y la
Comunidad le ha exigido a través de estos 5 años una
rectificación, con el apoyo del Procurador General de la Nación y mediante un
proceso judicial en la
Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes
(Expediente 1712), siguiendo instrucciones precisas de la Corte Constitucional
(Sentencia T-1191/04), pero hasta ahora no se ha producido sanción ni
rectificación. Esto ha hecho que el Presidente recurra a otros actores para
difamar a la Comunidad
de Paz, como los diarios El Colombiano y El Mundo de la ciudad de
Medellín, las emisoras RCN y Radio Super, la emisora local Apartadó Stereo, las
emisoras dirigidas por el Ejército (que son muchas), algunos columnistas como
el Señor Plinio Apuleyo Mendoza y otros, y ahora el desertor de las FARC alias
‘Samir'. Entre tanto las patrullas del Ejército y los grupos paramilitares que
recorren la zona, se apoyan en la calumnia presidencial ("es que esta
comunidad es de la guerrilla") para justificar sus abusos sexuales, sus
amenazas, sus torturas, sus minados de campos, sus montajes judiciales, sus
asesinatos, sus destrucciones de cultivos y sus robos y bloqueos de alimentos.
La
Comunidad de Paz de San José de Apartadó es una comunidad de
campesinos pobres, a pesar de que una de las falsedades difundidas por los
medios es que tiene enormes cantidades de dinero provenientes de donaciones
internacionales, lo cual es absolutamente falso. Como ocurre cotidianamente con
los pobres en Colombia y en todas partes, no tienen dinero para defenderse de
las sucias campañas de difamación de los ricos y del Gobierno. Por eso el
crimen que está cometiendo la
Señora O'Grady es tan repulsivo e infame.
Le ruego, Señor director, repare en algo esta
infamia, aunque seguramente ya no podría repararla sino en una pequeña medida,
luego de haber perpetrado una acción tan inmoral y criminal, en respaldo a un
verdadero genocidio.
No puedo sino manifestarle mi más honda censura
ética a tan infames procedimientos.
Atentamente,
Javier Giraldo Moreno, S. J. |